El pibe que rompió el maleficio y el «9» que no perdona: ¿Boca encontró el equipo?

Boca Juniors se sacó la mufa en La Bombonera y volvió a los abrazos tras vencer 2-0 a Instituto por la fecha 12 del Torneo Apertura. En una noche que comenzó con la tensión propia de cuatro empates consecutivos como local, el equipo de Claudio Úbeda fue de menor a mayor para doblegar a una Gloria que, si bien resistió con orden en la primera mitad, terminó sucumbiendo ante la jerarquía individual del Xeneize en el complemento.

La apertura del marcador llegó a los 5 minutos del segundo tiempo de la mano de Tomás Aranda, la joya de 18 años de Boca Predio, quien clavó un derechazo inatajable para su bautismo de gol en Primera. Poco después, Adam Bareiro aprovechó una carambola en el área para estampar el segundo y liquidar el pleito. Pese a que el conjunto cordobés llegó al descuento mediante Jeremías Lázaro, la intervención del VAR anuló el tanto por un fino fuera de juego previo, apagando cualquier intento de remontada visitante.

Sin embargo, no todas fueron sonrisas para el club de la Ribera: sobre el cierre del partido, Agustín Marchesín encendió las alarmas al pedir el cambio por una molestia en su aductor derecho, dejando su lugar a Leandro Brey. Con estos tres puntos vitales, Boca escaló hasta la sexta posición con 17 unidades y se mete de lleno en la pelea por los playoffs, mientras espera recuperar a sus soldados durante el receso por la fecha FIFA.

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