Paralizó a todo Boedo: la cruda confesión del héroe de Huracán tras el escándalo total en el clásico

Huracán hizo historia en el Nuevo Gasómetro y cortó una maldición de 25 años al ganarle 2-0 a San Lorenzo en el Clásico Porteño, pero la gran nota de la jornada fue el escándalo. Jordy Caicedo, el héroe quemero que marcó el doblete triunfal, desató la furia de todo el plantel cuervo tras festejar su segundo tanto con un provocador «Topo Gigio» de cara a la tribuna local, lo que generó un tumulto generalizado y terminó con la roja directa para el arquero Orlando Gill por un cabezazo.
Ya con las pulsaciones más bajas en zona de vestuarios, el delantero ecuatoriano decidió dar la cara y pidió disculpas públicas por su accionar. «Fue un momento de euforia, los que me conocen saben que eso no me caracteriza», se excusó el atacante. Tras el incidente, el técnico Diego Martínez (cuidando los intereses del equipo) optó por sacarlo del campo de juego de inmediato, ya que el jugador tenía amarilla y el clima hostil del partido pedía a gritos una compensación.
Más allá de la polémica y el sabor agridulce por la salida tempranera, el goleador valoró la magnitud del hito conseguido en el Bajo Flores. El Globo volvió a pisar fuerte en territorio clásico después de un cuarto de siglo y Caicedo, protagonista absoluto de una tarde de película, cerró la jornada dedicándole la gesta histórica a su hija y a toda la hinchada quemera que deliró a la distancia.

Deja un comentario