Boca Juniors y Racing empataron 0-0 en una nueva edición del clásico que dejó mucho más que un resultado vacío en la Bombonera.

En un partido chato y con escasas situaciones de gol, el equipo de Claudio Úbeda volvió a mostrar una versión deslucida que colmó la paciencia del hincha. El clima en las tribunas fue subiendo de temperatura a medida que pasaban los minutos, transformando el aliento inicial en un «Movete, Boca, movete» que retumbó en todo el estadio tras tres partidos sin victorias en el Torneo Apertura.
El gran foco de las críticas fue Edinson Cavani. El delantero uruguayo, que regresaba a la titularidad tras cinco meses, tuvo una actuación para el olvido: impreciso, desconectado del juego y sin remates al arco. Al ser reemplazado en el segundo tiempo por Ángel Romero, el «Matador» vivió un momento inédito desde su llegada al club al retirarse bajo una lluvia de silbidos reprobatorios. Úbeda, en conferencia de prensa, intentó respaldar al atacante mencionando su falta de ritmo, pero el descontento popular parece haber marcado un punto de no retorno para el referente charrúa.
Con este panorama, el futuro de Claudio Úbeda quedó en la cuerda floja. El «Sifón» no logra encontrar el funcionamiento pese a los constantes cambios de esquema y nombres, y la falta de gol (Boca arrastra una preocupante sequía) agrava la crisis. Mientras la dirigencia analiza los pasos a seguir, el plantel quedó concentrado de cara a un clima que promete seguir caliente, con la sombra de un recambio técnico sobrevolando Brandsen 805 tras la fuerte sentencia que bajó desde las cuatro tribunas.

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